
Creyente y escéptico de esta ilusión preciosa que llamamos vivir,
gato de callejones angostos y negros, mojados y secos, perdidos...
Humano de errante caminar, de caídas y también de levantar,
Amante de las calles pisotear, las paginas cambiar, y todo cuestionar.
Nómadas y sedentarios, depende de la ocasión,
No vaya a ser el diablo, que quizás ya nos oyó.
Las metas son espejismos, sólo caminos, sólo caminos...
no vaya a ser el diablo, el ya nos oyó, nos escuchó.
Corredores y andadores tienen que cruzar, no paren,
una tuerca o un engrane, todo puede embonar,
mientras pase el tiempo y la vida cambie, jamás finaliza
es la jornada de la vida, finito viacrucis de la risa.
No vaya a ser el diablo, él ya nos escuchó, créeme, él ya nos oyó.


