Así me paso las noches revisándote, resumiéndote, soñándonos, creándonos y despedazándonos
No es que yo quiera que así sea, lo que pasa es que te has vuelto recurrente
Mi pesadilla favorita, esa que se mete en mis oídos y penetra mi mente de manera visceral
Aunque ya no más, no más de tu presencia en mi cabeza en las noche ya no eres recurrente
Al menos no de la misma manera, ahora las mismas cosas ocupan mi cabeza pero no igual….
Son recurrentes mis sueños y dudas en las que me hundía cada vez más
Pero no dejo que me absorban pues nacieron para que les ajuste
Cada noche y cada mañana se estampan en la ventana los alaridos del pasado
De una vez por todas cerré la ventana y es por eso que se estrellan
Para no entrar más…

Tu necesidad de evitar pensar en la niña o en las cosas que te ponen mal, eso refleja el texto, y tratas de hacerlo, es un grito o una suplica para que esas cosas te dejen en paz y en cierta forma las amenazas con que si no te dejan en paz cerraras cualquier tipo de comunicacion o puerta de conexion hacia esas cosas...
ResponderEliminarChida la entrada, a ver si ya comentas mas seguido mi blog hijito de la chingada y me pongas como blog a seguir maldito puto...
Camara
:)
Quisiera verte escribiendo sobre otras sensaciones. A veces uno como lector se pregunta si realmente estás tan desesperado como tu texto deja entrever. De cualquier forma, está muy bien escrito y ni qué decir de su capacidad para transmitir esa sensación pesadillezca.
ResponderEliminarChido-one :)
Antes que nada... chinga tu madre... pinche colorcito que te cargas con tus letras... no pude leer agusto... casi me dejas ciego...
ResponderEliminarY sobre lo que escribiste... sueños recurrentes... siempre los tenemos... y nos indican que están cerca de lo real... o quizás aparentan lo que será...
Saludos.