
Mis pies navegaban tambaleantes por una banqueta de pobres condiciones
Mis manos,instrumentos de infinita utilidad estaban paralizados
El cielo tenía la tonalidad de un tiempo indefinido, intrascendente
No quería saber la hora, me gusta imaginar que es de noche, pero no es así...
En un estrecho y largo camino, donde en ocasiones me derrota mi somnolencia
Me cuento historias, cuentos, o me grabo tu voz para repetirla
Lo que sea que me despegue un parpado del otro, lo que sea
Con estas excusas pienso sobrevivir a los atardeceres al revés
Mis ojos ya no son lo que veían los tuyos aquella tarde
El tiempo lo perdimos y no amanece hasta que duermo
Mis labios hacen un tenue sonido que aspira a lamento
Así son los atardeceres invertidos a los que juré lealtad.
